Características e ingredientes
Denominación: Perlas de trufa negra al 14% (Tuber melanosporum Vitt), elaboradas mediante esferificación.
Ingredientes: Agua, 14% de trufa negra, sal, lactato, espesante vegetal (goma xantana) y ácido cítrico (E-330).
Alérgenos: Libre de alérgenos. Apto para dietas veganas y sin gluten.
Formato: Disponible en 35 g y 55 g.
Cómo conseguimos su textura
Las perlas se elaboran a partir de nuestra trufa negra utilizando los ingredientes necesarios para conseguir la esferificación.
El resultado es una fina esfera que mantiene su forma hasta el momento de consumirla y se rompe suavemente en boca liberando su contenido.
Información nutricional
- Valor energético: 39 kcal / 165Kj
- Grasas: 1,16 g, de las cuales saturadas: 0,13 g
- Hidratos de carbono: 0,69
- Azúcares: 0,69 g
- Proteínas: 6,51 g
- Sal: 3,29 g
Cómo usar las perlas de trufa negra
Las perlas están pensadas para utilizarse directamente, sin preparación previa y como toque final justo antes de servir.
Con pescados y mariscos
Añade unas perlas sobre pescados, mariscos o preparaciones frías justo antes de llevar el plato a la mesa. Aportan sabor y una textura diferente en cada bocado.
Con carnes
Utilízalas como acabado sobre carnes y otras elaboraciones saladas, procurando incorporarlas cuando el plato ya esté terminado.
En aperitivos y entrantes
Su pequeño tamaño permite colocarlas fácilmente sobre canapés, tostadas, cucharitas, quesos o aperitivos en los que quieras concentrar el sabor en puntos concretos.
En coctelería
También pueden utilizarse en determinados cócteles y aperitivos líquidos cuando se busca introducir el sabor de la trufa junto con el efecto de la esfera al romperse.
No las calientes
Están pensadas para utilizarse en frío y como toque final. Evita cocinarlas o someterlas a temperaturas elevadas, ya que podrías alterar la estructura de la esfera.
Nota de cata
Textura delicada que se rompe en boca y libera el contenido de la esfera, con el sabor característico de la trufa negra.
Conservación y vida útil
- Vida útil: 36 meses
- Conservación: Guardar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz directa y de fuentes de calor.
- Después de cada uso: Una vez abierto, conservar refrigerado, mantener el envase correctamente cerrado y consumir en un máximo de 3 días. Manipular las perlas con cuidado para evitar romperlas antes de servir.